La saga explica cómo un grupo de mercenarios tiene que desarrollar cierta misión viajando en el tiempo.
Yeray Ediciones lanzará el próximo mes de junio la tercera entrega de la colección Bolsilibros Yeray.
Primero, unas pinceladas de esta doble novela, venga:
Son libros en rústica (o sea de tapa blanda, pero no de la cutre, de la blanda que brilla un pelín y tiene solapas, como las camisas) de unas 240 páginas de papel del bueno (varía según la entrega, pero por ahí oscila... el número de páginas, no la calidad del papel, claro) y esta tercera entrega contiene una novela de Carlos Díaz Maroto quien, a su vez, es director de la colección y un tipo muy majo de los que saben leer y escribir.
Esta novela se titula «Solo contra el sistema» y tiene un claro toque de novela negra detectivesca. Eso sí, te la lees en nada. Tiene «esa» magia por la que no te das cuenta y ya has llegado al final.
Y, claro, quieres más.
Su lectura evoca aquellas famosas palabras del poeta y periodista Jaroslav Seifert:
La segunda novela de la entrega la firma quien suscribe estas líneas (o sea, yo, Xavier Marturet, y no fastidies que no lo sabías) y se titula «Huida en el cinturón de asteroides», donde opto por aventuras más del estilo Firefly o Crusade.
Yo me lo pasé tremendo escribiéndola y espero que a los lectores les pase lo mismo a medida que avancen capítulo a capítulo.
Me lo pasé tan bien que mi gato se cabreó conmigo por ignorarle.
Me tiró al suelo el mando de los leds no sé cuántas veces (sí, tengo leds, ¿qué pasa? - bueno, yo no, mi escritorio (bueno, mi escritorio no, están ENCIMA del escritorio).
Pasó entre pantalla y un servidor varias veces por capítulo.
Me puso ojitos estilo Antonio Banderas-Disney.
Me dio con la patita en el brazo estilo caricia de Tricia Helfer-Número Seis.
Primero sin uñas (Gato en modo Don Algodón).
Luego con uñas. (Gato en modo Lobezno)
Saltó al suelo e hizo amago de morderme un gemelo (Gato en modo Tiburón de Spielberg)
Y todo ello en plena persecución de naves por el cinturón de asteroides.
Así que si se ha colado algún maullido en algún capítulo, ya sabéis la razón.
Hala, fin de las pinceladas de contenido.
Pero, leches, no te vayas.
Ahora pensarás eso de «y ahora es cuando clavan los 21 euros o los 18 de turno, me lo veo venir».
Pues no. Lee, que te va a molar.
Imagínate que quieres hacer un pedido de reserva, o preguntar si usan Bizum, Paypal, si se puede pagar con barriles de petróleo, sedas de oriente, si aceptan doblones y cosas de esas.
Imagínate que no es imaginación, sino que eres tan majo que lo vas a hacer. Pero de verdad.
El email es editorial.yeray@gmail.com
El PVP es de 14 euros de nada.
Que sí, que solamente 14 euros, dos novelas en una y todo eso.
Sobre gastos de envío, preguntadles por email porque no es lo mismo Cuenca que Melbourne, claro.
Y tampoco es lo mismo reservar el número tres a secas o decir «pues me pido los números del uno al tres que así los gastos de envío igual me salen gratis» o «pues lo comento a los colegas del grupo de zumbados de Ciencia Ficción que tengo a ver si pedimos entre varios y nos ahorramos los gastos de envío».
O a lo mejor eres de algún diario, o prensa, o cadena de televisión, o un productor de Netflix, HBO, NBC o de TV Vallecas desesperado por encontrar de una maldita vez algo bueno que convertir en película o serie y gracias a nosotros ves la luz.
Pues oye, que no te dé vergüenza y escribe a ese correo, que verás qué majos.
Son muy profesionales, y saben contar chistes poniendo voces.
Así que los que queráis solicitar copia de prensa para adaptar estas dos novelas al cine, televisión y reseñas en el New York Times y similares, ya lo sabéis.
Dejo aquí la prueba de portada que nos hicieron llegar.
Ya sabéis, junio 2024.
Lectura de verano.
(—¿Cómo que ya lo sabéis? Si no lo habías dicho.)
(—Que te calles, puñetas.)
Ah, y aprovecho para enviar un saludo a Steven Spielberg.
Por si lee esto.
Pero por nada más, ¿eh?
Hala, ahí va la prueba de portada, que si os fijáis, pone las sinopsis y bios de autor.
Si algo me gusta del género de #cineciaficcion #scifi es el nuevo tablero de juego que te plantean para desarrollar una historia (aventura a ser posible). Toda historia es válida, pero luego está ese toque especial, esa «caligrafía» del guionista o equipo de guionistas que le confiere a la aventura algo que te hace considerar lo leído («visto» en este caso) por encima de la media.
Ya no solamente agradezco las referencias a «La Odisea» o «La Naranja Mecánica», que siempre es agradable.
Primero te construyen en nada a los protagonistas con su trasfondo.
Luego hay una situación de verdades y mentiras entremezcladas que te invitan a hacer de detective.
Pero para mí lo más importante es cuando llegan al punto de conseguir que se me remuevan los adentros mientras recuerdo aquella «¿Quién puede matar a un niño?» del maestro Chicho Ibáñez Serrador.
Aster no es una niña, sino una adolescente. Y está tan cegada de sí misma, tan cargada de resentimientos, que es más tonta que un botijo. Gracias a ella, te pasas todo el rato viendo venir una ola gigante de excrementos sobre todo y todos a cada minuto que avanza la trama. Y, al igual que me sucedió en su día con Daenerys y Margaery, pienso en qué bien habría ido todo si se la hubieran cargado a tiempo.
En resumen, cuando los guionistas consiguen que esté todo el rato deseando que Aster se tuerza un tobillo, es porque lo que vi en el episodio anterior no fue un espejismo: la serie está mejorando mucho.
Pero mucho.
Estrella Renegada by J.N. ChaneyEl argumento recuerda en su esencia a sagas de la gran pantalla como «Scream» o «Saw». Conseguir ese mismo efecto en una novela requiere una redacción tan eficaz que consiga que el lector olvide que está leyendo y visualice con la imaginación todas las escenas, y Chris Carter lo consigue gracias a una forma de narrar muy acertada. Ritmo, detalle y profundidad casi en su justa medida a lo largo de noventa y seis capítulos. Ese es el verdadero punto fuerte de esta novela y lo que lleva al lector a esa inmersión de casi quinientas páginas. La lectura transcurre con fluidez y más allá de la acción normal y previsible, la sorpresa la encontramos en los procesos deductivos del protagonista, el inspector Hunter, así como en la documentada descripción de los métodos de investigación. Todo de un modo tan original que no va ni en la línea de los habituales casos científicos a lo C.S.I., ni tampoco hacia el más que trillado modelo de detective perspicaz por encima de lo normal como Aloysius Pendergast y demás derivados sherlockianos. El perfil de Robert Hunter es sólido y creíble, pero sobre todo nuevo, más cercano, diríase que más creíble, por lo que el lector no cae en la clásica comparativa con otros famosos investigadores de ficción. En un determinado interludio, hacia el meridiano de la novela, el autor nos refresca la memoria al respecto de extraordinaria capacidad de observación y peculiar sistema de deducción de su protagonista, casi siempre con un primer escalón de intuición descarada y nada ortodoxa y los subsiguientes peldaños asentados en lo científico. Quizá ese interludio sea lo único forzado que se encuentra en toda la novela, posiblemente por la obligación de realizar un leve repaso a los orígenes y circunstancias especiales de Hunter (recordemos que es su octava novela). Es un detective que destaca, es introspectivo, reservado y con un coeficiente intelectual elevado, pero el autor no sobredimensiona a su protagonista, sino todo o contrario. A ojos de la oficial superior y de su compañero García, Hunter más bien resulta un detective eficaz, pero sin desmarcarse de la media. En cambio, tendremos la oportunidad de saber qué pasa por la mente del inspector y apreciaremos esos valores que lo erigen en el papel principal de la saga.
Gracias al punto de vista de Robert Hunter descubrimos que el policía no está ante una historia más de asesinatos. Leerá detalles de la investigación, de la recogida de pruebas y de la práctica de autopsia a los cadáveres de las víctimas a un nivel nada habitual en estas novelas. También acompañaremos al protagonista en un proceso deductivo que a veces lleva al desconcierto y a la desorientación. Y más allá de la investigación, el lector también sufrirá la crueldad del juego del asesino, asistirá al horror del crimen por videoconferencia y será casi imposible no ponerse en la piel de los personajes, acelerar la lectura y maldecir al psicópata que se oculta tras una máscara de demonio por el chantaje mortal que lleva a cabo.
Tanto la forma de actuar de Robert Hunter como la riqueza de detalles en la investigación, tienen una explicación relacionada con el perfil del autor.
Cabe aclarar que este Chris Carter no es el guionista y productor de «Expediente X». El autor homólogo de esta novela es un escritor brasileño de ascendencia italiana que estudió en Estados Unidos la carrera de psicología en su especialidad de criminología. Al finalizar los estudios, Carter ejerció como especialista con la consiguiente oportunidad de vivir en primera línea circunstancias similares a las que Robert Hunter afronta en las novelas. La primera entrega de esta saga fue «El asesino del crucifijo», y el éxito fue notorio hasta el punto de destacar como bestseller de The Sunday Times en 2009.
A pesar de su gran éxito internacional, esa sería la única novela publicada en España como libro de bolsillo. Eso sucedió en 2010 por medio de Vía Magna Ediciones, sello ya desaparecido del mercado desde hace más de una década. Y así, con una única entrega en el mercado, fue Jenga Books quien consiguió los derechos para las ediciones en castellano, danés y sueco. Ahora se puede adquirir la saga completa en formato digital y audiolibro, sin estar disponible todavía la edición física de impresión bajo demanda.
Para su evaluación, recurrimos tanto a la versión escrita como al audiolibro en lectura alternada o compaginada. Esto permitió detectar que la versión en audio (una producción a celebrar por una excelente realización técnica) mejora o corrige con acierto y en múltiples ocasiones ciertas frases de la versión escrita. No se trata de oraciones excesivamente desafortunadas, pero sí corregidas, traducidas y adaptadas al castellano de nuevo con gran acierto. En cuanto a lo ortotipográfico, en alguna ocasión muy puntual se detecta un abuso del pluscuamperfecto, frases muy forzadas, así como repeticiones y aliteraciones.
En general, es una obra bien traducida y corregida, pero en un ocho sobre diez en el aspecto técnico por esos accidentes puntuales. Leo frases tal cual «expediente personal de la persona» o «había sido la acción que había ocasionado el deceso de (...)», todo fruto de una traducción excesivamente literal.
La obra tiene una extensión notable, por lo que un total de noventa y seis capítulos invita al autor a una reformulación ocasional, es decir, a dedicar algún que otro momento a resumir hechos ya narrados y refrescar así la memoria del lector. Todo un acierto como técnica narrativa siempre que no sea en exceso. Pero Chris Carter sí se excede, especialmente en el último tercio de la obra, y muy especialmente al final de la misma. Ahí, punto negativo.
Se echa en falta una presentación más profunda de los agentes protagonistas Robert Hunter y su compañero Carlos García. La obra se puede leer de forma independiente respecto a novelas anteriores, pero eso no quita que se eche de menos una introducción más detallada de los que van a ser los protagonistas principales de la historia, por redundante que sea para los fieles lectores de la colección.
No es así el caso de un personaje secundario y nuevo por completo en la saga «Robert Hunter». Se trata del señor J, que adquiere una dimensión mucho más importante de lo que pareciera en un inicio. Tanto es así, que se convierte en una de las grandes virtudes de esta novela y, a buen seguro, en uno de esos personajes secundarios que uno no olvida y llega a recordar casi más que al propio protagonista por motivos que cada lector debe descubrir por sí mismo.
«La llamada» es una lectura dinámica con una premisa más que familiar para los amantes del género de terror y suspense. Y ante el previsible «más de lo mismo», Chris Carter consigue ser original tanto por su narrativa, por sus personajes y por todo ese «extra» que consigue aportar gracias a su experiencia profesional.
Título: La llamada
Autor: Chris Carter
Edición en castellano
Edita: Jentas Books.
Lanzamiento: 14 de Junio de 2023
Edición original: «The Caller», Simon & Schuster. Febrero de 2017.
486 páginas
Versión Kindle: 4,27 €
No comprendo cómo ha pasado tanto tiempo hasta que por fin me haya decidido a escribir una novela de ciencia ficción. No tiene sentido. Mi género favorito por excelencia es este en el que viajamos con la imaginación a otros mundos, al futuro, a las estrellas... Me pasé toda mi adolescencia admirando a Isaac Asimov y a esa extraordinaria facilidad que tenía para transportarme a un mundos futuros. El maestro Asimov fue quien antes de que cumpliera los dieciocho, me dejó claro que yo quería escribir como él, con esa fluidez y naturalidad.
Hace nada leí su último libro de memorias y, para qué negarlo, me emocioné como hacía tiempo no lo hacía.